Mirando por Interent me encuentro con una página de difusión turística. Se llama Rutas del Sur, y en ella recoge parte de la informació que aparecía en la página de Aldea Rural. Pero además se le añadió el contenido de los azulejos que recorren nuestro pueblo con la historia del Alcalde Carbonero. El texto de cada azulejo es el siguiente:
Azulejo 1: Año 1.810, era abril para más señas, cuando las tropas de Napoleón se aproximan imparables y victoriosas hacia nuestra villa para conquistarla.
Azulejo 2: El pueblo de La Peza armado de fuerza y coraje, prepara con valentía la defensa. Al mando está Manuel Atienza, su alcalde carbonero.
Azulejo 3: Troncos bajados del monte, trabucos, puñales, hachas, piedras, hondas, garrotes ... todo sirve para defenderse del atroz enemigo.
Azulejo 4: Y como símbolo del coraje y emblema de nuestra memoria: un cañón fabricado entre todos de un tronco de encina, repleto de pólvora, piedras, trozos de hierro ...
Azulejo 5: Doscientos lapeceños toman las armas y voz en grito proclaman: ¡Viva Dios", "Viva La Peza!.
Azulejo 6: Los niños ya se han refugiado en la sierra, las mujeres en la iglesia, un redoble de tambor suena y otro desgarrado grito exclama: ¡cada cual a su puesto!.
Azulejo 7: Doscientos soldados de Napoleónicos curtidos en cien batallas, frente a 200 ciudadanos de la villa armados de su fe de victoria. El alcalde insiste: ¡Somos fuerzas iguales!
Azulejo 8: Comienza la batalla. Fuego, gritos y olor a pólvora por doquier. Piedras lanzadas como proyectiles y cuerpos envueltos febrilmente en la lucha.
Azulejo 9: Y en medio de la confusión reinante, un temible estruendo se apodera de todo; es el cañón de encina que revienta, arrojando más fuego al infierno de la batalla.
Azulejo 10: Atemorizados ante lo ocurrido, apedreados, ennegrecidos por la pólvora, cubiertos de sangre y polvo, los invasores tocan retirada hacia Guadix.
Azulejo 11: Aquel día el poderoso ejercito vencedor de las campañas de Egipto, Italia y Alemania, fue derrotado por un pueblo de pastores y carboneros.
Azulejo 12: Héroes del pueblo que construyen nuestra historia. Manos y corazones que luchan para forjar nuestro destino. Todos, merecen vivir en la memoria del pueblo de La Peza.
Azulejo 1: Año 1.810, era abril para más señas, cuando las tropas de Napoleón se aproximan imparables y victoriosas hacia nuestra villa para conquistarla.
Azulejo 2: El pueblo de La Peza armado de fuerza y coraje, prepara con valentía la defensa. Al mando está Manuel Atienza, su alcalde carbonero.
Azulejo 3: Troncos bajados del monte, trabucos, puñales, hachas, piedras, hondas, garrotes ... todo sirve para defenderse del atroz enemigo.
Azulejo 4: Y como símbolo del coraje y emblema de nuestra memoria: un cañón fabricado entre todos de un tronco de encina, repleto de pólvora, piedras, trozos de hierro ...
Azulejo 5: Doscientos lapeceños toman las armas y voz en grito proclaman: ¡Viva Dios", "Viva La Peza!.
Azulejo 6: Los niños ya se han refugiado en la sierra, las mujeres en la iglesia, un redoble de tambor suena y otro desgarrado grito exclama: ¡cada cual a su puesto!.
Azulejo 7: Doscientos soldados de Napoleónicos curtidos en cien batallas, frente a 200 ciudadanos de la villa armados de su fe de victoria. El alcalde insiste: ¡Somos fuerzas iguales!
Azulejo 8: Comienza la batalla. Fuego, gritos y olor a pólvora por doquier. Piedras lanzadas como proyectiles y cuerpos envueltos febrilmente en la lucha.
Azulejo 9: Y en medio de la confusión reinante, un temible estruendo se apodera de todo; es el cañón de encina que revienta, arrojando más fuego al infierno de la batalla.
Azulejo 10: Atemorizados ante lo ocurrido, apedreados, ennegrecidos por la pólvora, cubiertos de sangre y polvo, los invasores tocan retirada hacia Guadix.
Azulejo 11: Aquel día el poderoso ejercito vencedor de las campañas de Egipto, Italia y Alemania, fue derrotado por un pueblo de pastores y carboneros.
Azulejo 12: Héroes del pueblo que construyen nuestra historia. Manos y corazones que luchan para forjar nuestro destino. Todos, merecen vivir en la memoria del pueblo de La Peza.
