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RUTA DEL ALCALDE CARBONERO

miércoles 27 de mayo de 2009
Mirando por Interent me encuentro con una página de difusión turística. Se llama Rutas del Sur, y en ella recoge parte de la informació que aparecía en la página de Aldea Rural. Pero además se le añadió el contenido de los azulejos que recorren nuestro pueblo con la historia del Alcalde Carbonero. El texto de cada azulejo es el siguiente:

Azulejo 1: Año 1.810, era abril para más señas, cuando las tropas de Napoleón se aproximan imparables y victoriosas hacia nuestra villa para conquistarla.

Azulejo 2: El pueblo de La Peza armado de fuerza y coraje, prepara con valentía la defensa. Al mando está Manuel Atienza, su alcalde carbonero.

Azulejo 3: Troncos bajados del monte, trabucos, puñales, hachas, piedras, hondas, garrotes ... todo sirve para defenderse del atroz enemigo.

Azulejo 4: Y como símbolo del coraje y emblema de nuestra memoria: un cañón fabricado entre todos de un tronco de encina, repleto de pólvora, piedras, trozos de hierro ...

Azulejo 5: Doscientos lapeceños toman las armas y voz en grito proclaman: ¡Viva Dios", "Viva La Peza!.

Azulejo 6: Los niños ya se han refugiado en la sierra, las mujeres en la iglesia, un redoble de tambor suena y otro desgarrado grito exclama: ¡cada cual a su puesto!.

Azulejo 7: Doscientos soldados de Napoleónicos curtidos en cien batallas, frente a 200 ciudadanos de la villa armados de su fe de victoria. El alcalde insiste: ¡Somos fuerzas iguales!

Azulejo 8: Comienza la batalla. Fuego, gritos y olor a pólvora por doquier. Piedras lanzadas como proyectiles y cuerpos envueltos febrilmente en la lucha.

Azulejo 9: Y en medio de la confusión reinante, un temible estruendo se apodera de todo; es el cañón de encina que revienta, arrojando más fuego al infierno de la batalla.

Azulejo 10: Atemorizados ante lo ocurrido, apedreados, ennegrecidos por la pólvora, cubiertos de sangre y polvo, los invasores tocan retirada hacia Guadix.

Azulejo 11: Aquel día el poderoso ejercito vencedor de las campañas de Egipto, Italia y Alemania, fue derrotado por un pueblo de pastores y carboneros.

Azulejo 12: Héroes del pueblo que construyen nuestra historia. Manos y corazones que luchan para forjar nuestro destino. Todos, merecen vivir en la memoria del pueblo de La Peza.

LA LOBA JACINTA

martes 12 de mayo de 2009
Historia contada por Julián Garrido “ Papalan”

En los años de la guerra se vivió en La Peza un desmesurado afán por acabar con la población de lobos que habitaba el monte, ya que estos se alimentaban de los rebaños de ganado que pastoreaban en el monte.
Hasta tal punto llegó el interés por esta eliminación que cada vez que se cazaba un ejemplar, los pastores recompensaban al cazador dándole chotos, hortalizas o cualquier bien del que dispusieran.
Pues bien, el último espécimen que quedó en estas tierras de lobo fue la que bautizaron como “ la loba Jacinta”, porque persiguió en varias ocasiones a un vecino llamado Jacinto. Era un animal temido por su tamaño y por la astucia que había adquirido durante su larga vida. Fueron varios los que intentaron acabar con ella sin tener mucha suerte, hasta que uno de estos intentos tuvo sus frutos.
Un vecino, apostado durante horas en un pino centenario situado en “ Horcalate”, un paraje limítrofe con Diezma y cercano a Rías, consiguió disparar a la loba y dejarla prácticamente muerta. Pero cuándo se acercó al animal para comprobar su estado, la loba en un último esfuerzo mordió los cañones de la escopeta dejándolos completamente aplastados. Tal fue la impresión que esto causó en su cazador que “murió del susto”.
La loba Jacinta fue trasladada a La Peza y colgaron su cuerpo en un balcón colindante a la fachada de la iglesia. Allí comprobaron que su cadáver prácticamente alcanzaba hasta el suelo.

JERONIMO MÜNZER Y LA RUTA DE MÜNZER

miércoles 6 de mayo de 2009
El Legado Andalusí fue una iniciativa, a finales de los '90, de la junta de Andalucía por la que se intentó promocionar diferentes rutas históricas que recorrían la geografía andaluza. Una de ellas es la de Münzer. De la página de web perteneciente al Patronato de Turismo de la Diputación de Granada extraigo la siguiente información sobre la Ruta de Münzer:

Descripción:

"Esta antigua ruta, también conocida como Camino Real, unía Granada con Almería por pueblos del interior, bordeando los macizos montañosos. Fue una antigua vía de comunicación muy transitada en al-Andalus. Lleva el nombre del viajero Jerónimo Münzer.

En su transcurso pueden observarse numerosos restos del sistema defensivo musulmán, como la alcazaba de Almería y la fortaleza de Cenete. Se conservan también baños de origen musulmán como los de Aldeira, Dólar, Ferreira…, destacando los baños termales de Graena que datan del s. XII."

Pueblos de la ruta:

"Almería, Gádor, Santa Fe de Mondújar, Alhabia, Alsodux, Santa Cruz, Alboloduy, Nacimiento, Doña María, Abla, Fiñana, Huéneja, Dólar, Ferreira, La Calahorra, Aldeire, Alquife, Lanteira, Jérez del Marquesado, Cogollos de Guadix, Alcudia de Guadix, Guadix, Cortes y Graena, La Peza, Quéntar, Dúdar, Cenes de la Vega, Granada."

Para ver información sobre otras rutas pincha AQUÍ

Sobre Jerónimo Münzer, en la Biblioteca Virtual del Español, encontramos la siguiente información sobre este viajero atípico:

Viajeros por España y sus territorios
Enlace
Jerónimo Münzer.

1494-95. Según García Mercadal, son bien escasas las noticias que se tienen de este viajero que, durante 1494 y 1495, realizó un trayecto por España que luego publicó bajo el título de Itinerarium sive peregrinatio per Hispaniam, Franciam et Alemaniam, excellentissimi viri artium ac utriusque medicinae doctoris Hieronimi Monetarii de Feltkirchen civis nurembergensis. Manuscrito de la "Hof. U. Staatsbibliotek de Munich, Codex Latinus Monacensis 431. Según Arturo Farinelli es el más interesante viaje por España de la Edad Media. Existe una edición en castellano: Viaje por España y Portugal. Ediciones Polifemo. Madrid, 1991. Nota introductoria de Ramón Alba. Münzer estuvo en España cinco meses, desde el 17 de septiembre de 1494 al 9 de febrero de 1495. Viajaba a caballo y aunque desconocía nuestro idioma, probablemente lo hablaría alguno de los tres amigos que le acompañaban en el periblo hispano-portugués.

El ilustre académico don Julio Puyol tradujo del latín al castellano, y publicó en 1924, este Viaje por España y Portugal en los años 1494 y 1495, dándolo a conocer en el Boletín de la Real Academia de la Historia, en dos meses, enero y febrero, anotándolo y dando una interesante noticia preliminar del mismo. Lamentaba Puyol el extremado laconismo de la relación, siendo persona que pudiera haber hecho gala de su saber, pues, como apunta, "era Münzer hombre de una cultura general, adquirida en sus diversos estudios, y aumentada por sus viajes, que, sin haber sido suficiente para darle derecho a figurar entre los notables humanistas, excedió de los límites comunes en las personas ilustradas de su tiempo..."

José García Mercadal incluyó la Relación del viaje de Münzer en su obra Viajes de extranjeros por España y Portugal. Op. Cit. Vol. I.

En la web de la Diputación de Almería se puede encontrar el siguiente documento sobre este interesante personaje. Pincha AQUÍ.

También podeis ver el documento más abajo. Pulsar en el "Open publication" para verlo a pantalla completa:




Reglamento de la Sociedad de Amigos de la villa de La Peza. Año 1903

Existe un blog, en Guadix, que tratan algunos temas históricos de nuestra comarca sacados del Archivo Histórico Diocesano de Guadix. Este se llama Blog Historia de Guadix:

"...por José Rivera Tubilla: Blog en el que encontrareis curiosidades en la Historia de Guadix y Comarca, extraídas del archivo Diocesano de Guadix. Temas de litigios, brujerías, fiestas antiguas,…"

En él, hay un artículo referente a nuestro pueblo. Es el que pongo aquí integro. Espero que no exista ningún problema por ello. No obstante, para leerlo en su sitio original, sólo debéis de pinchar AQUÍ.


Reglamento de la Sociedad de Amigos de la villa de La Peza. Año 1903

Las Sociedades Económicas de Amigos del País surgieron en España, a imitación de otras similares que ya existían en Francia, Irlanda y Suecia, a partir de la segunda mitad del siglo XVIII en el marco de las ideas de la Ilustración. “Los ilustrados lo integraban hombres optimistas que creían en las posibilidades del ser humano para mejorar la sociedad. Creían en el progreso y en la capacidad del hombre para conseguirlo”[1]

[1] Real Sociedad Económica del País de Jaén. Sánchez Lozano, M.J.



En España surgieron en los círculos culturales como organismos no estatales, pero con la protección y la promoción de la monarquía de Carlos III. Tenían como fin promover el desarrollo de España, tanto en lo económico, con el impulso de la agricultura, el comercio y la industria, como en lo social y cultural, traduciendo y publicando las obras extranjeras que apoyaban las ideas de la fisiocracia y el liberalismo. En su fundación intervinieron los sectores más dinámicos de la sociedad: importantes figuras de la nobleza, cargos públicos y de la Iglesia, del mundo de los negocios y los artesanos.
La primera SEAP en constituirse fue la Sociedad Vascongada de Amigos del País, que fue fundada por el conde de Peñaflorida en 1765. Diez años después se crea, por el impulso de Campomanes, que en 1774 publicó su “Discurso sobre el fomento de la industria popular” y un año después su “Discurso sobre la educación popular de los artesanos y su fomento”, la Real Sociedad Económica de Madrid. A principios del siglo XIX ya existían 63 sociedades en las principales ciudades del país.
En Guadix también se creó “la Real Sociedad Económica Amigos del País gracias a la iniciativa del corregidor José Mª de Largacha Salazar y Orenzana que el 16 de Enero de 1784 convoca a “las personas de distinción y carácter” para manifestarles “las ventajas que resultarían de erigir una Sociedad Económica y Piadosa de los Amigos del País” cuyos fines serían la mejora socio-económica de Guadix: adelantamiento de la agricultura, fomento de las artes y las manufacturas, especialmente de espartos, cáñamos, linos y sedas, y la supresión de la ociosidad y mendicidad con la creación de un hospicio.
El movimiento ilustrado llegó incluso a los pueblos y en el inicio del siglo XX (1903) se crea en La Peza la “Sociedad de Amigos de la villa de La Peza . Su reglamento fue presentado en el Gobierno Civil de Granada, a los efectos del art 4º de la ley de Asociaciones y anotado al nº 516 del libro correspondiente, con fecha de 18 de Junio de 1903, siendo Gobernador Juan Polanco.
Consta de 4 capítulos: del objeto de la Asociación, de los socios, de las Juntas Generales y de la Junta Directiva.
Los objetivos de la Sociedad eran “fomentar la ilustración en general, promoviendo el desarrollo de los intereses materiales y morales en la localidad”. Para conseguir estos fines pretendían “la creación de cajas de ahorros, sindicatos agrícolas, escuelas de adultos y de niños, promoviendo conferencias científicas y demás, adecuadas a su clase, estimulando de este modo la actividad intelectual”, recompensando la laboriosidad, la abnegación o el heroísmo.
Según el Reglamento sólo podían ser socios los varones mayores de 20 años. Estos podían intervenir en los asuntos de la sociedad con preguntas hechas tanto a la directiva como en la Junta General, haciendo proposiciones de interés, con su voto de confianza o de censura.
Si en el capítulo de los socios había 5 artículos, sin embargo para ordenar el desarrollo de las Juntas Generales necesitaron 11 artículos. En ellos lo más importante a destacar es que las Juntas ordinarias se celebrarían el domingo primero de cada mes y las extraordinarias a voluntad de la dirección o a petición de diez socios al menos.
Sobre las votaciones, el reglamento dice que se harían “como se acuerde a propuesta del Presidente o cualquier socio”, que en caso de empate se repetiría la votación por una sola vez ya que si de nuevo hubiera empate tendría que decidir el Presidente, aunque en los demás casos no podía emitir su voto.
Hay ocho artículos para regular el debate: El uso de la palabra se tomaría por orden de petición y siempre sobre asuntos de incumbencia de la Sociedad o para hacer una rectificación del asunto que se estaba tratando. Las reuniones no podían exceder de tres horas, salvo el tiempo dedicado a las alusiones personales, cuestiones previas o de orden.
Toda discusión que se suscitara en una Junta tendría que tener una base de partida, ya fuera verbal o escrita, sin que pudiera exceder de dos turnos y otras tantas rectificaciones en pro y en contra de los que iniciaron la discusión.
Una vez que una proposición fuera admitida por el Presidente se informaría de si se tomaba o no en consideración para ser admitida o rechazada. Si era admitida la propuesta se discutiría y acordaría su contenido o no por tres socios en pro y tres en contra más una rectificación cada uno si la hubiere, consumiéndose otro turno si la Asamblea no la consideraba suficientemente discutida.
El reglamento determinaba las funciones del Presidente en los debates que serían las de llevar el orden, no permitiendo la palabra sin previa solicitud y concesión. En caso de desobediencia en un socio llamarlo al orden tres veces y si seguía desobedeciendo proponer su expulsión y por último levantar la sesión. El Presidente o quien hiciera sus veces no podía tomar parte en discusiones o votaciones sin abandonar su puesto.
La Sociedad se sostenía con la cuota de los socios, que era de diez céntimos semanales, y los donativos que se hicieran a la misma. Su domicilio social estaba en la calle Real, sin especificar número, de La Peza
En su artículo adicional se especifica que era un deber de todo socio el respeto a la Religión Católica y poderes constituidos, la promoción del descanso dominical, la asistencia a la santa misa en los días festivos, la prohibición de la blasfemia, la práctica de la caridad hacia todos y en particular a los asociados, procurando que ninguno muriera sin recibir los Santos Sacramentos.
Este Reglamento está datado en La Peza 30 de Mayo de 1903 y por la Comisión Organizadora firmaba José Fernández

Fuente: Archivo Histórico Diocesano de Guadix

Autor: José Rivera Tubilla